El papa León XIV publicó este lunes su primera encíclica, titulada Magnifica Humanitas, en la que insta a desarmar la inteligencia artificial para impedir que domine a la humanidad. El documento de más de 130 páginas denuncia que la IA no se considera moralmente neutra y critica el control de plataformas, infraestructuras y datos por parte de grandes actores económicos y tecnológicos, en lugar de los Estados. Además, aborda la deshumanización, el concepto de guerra justa y el retraso histórico de la Iglesia en condenar la esclavitud.
En el texto, el sumo pontífice alerta sobre las nuevas formas de esclavitud asociadas a la extracción de recursos como las tierras raras, esenciales para la tecnología, donde niños y adolescentes trabajan en condiciones peligrosas. Reclama soluciones más sostenibles para reducir el impacto ambiental y proteger la casa común, al tiempo que promueve la verdad, la dignidad del trabajo, la justicia social y la paz en la era digital. La encíclica, firmada el 15 de mayo en el 135 aniversario de *Rerum novarum*, subraya la necesidad de regular la IA con transparencia y participación para que sirva al bien común.
Durante la presentación en el Vaticano, León XIV insistió en que la IA debe colocarse al servicio de la persona humana y no concentrar poder en pocas manos. El pontífice, ex cardenal Robert Francis Prevost, combinó la reflexión doctrinal con llamados concretos a la regulación global, el apoyo a trabajadores desplazados y el rechazo a sistemas autónomos de armas. El documento marca un hito al elevar la ética tecnológica a imperativo religioso en defensa de la magnífica humanidad.
