El proyecto cultural PeliSolar, impulsado por Mi Primer Festival, proyectó cine por primera vez en Paullán, un caserío sin electricidad en la provincia de Atalaya, Ucayali, Perú. Una pantalla inflable y un proyector alimentados por paneles solares instalados en una camioneta transformaron la plaza del pueblo en un espacio de proyección. La iniciativa, que busca descentralizar el acceso a la cultura, incluyó cortos creados por la comunidad antes de cada función. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, el 17,8 por ciento de la población rural peruana carece de alumbrado público.
PeliSolar ha llevado su propuesta a comunidades amazónicas como Paullán y a zonas urbanas de Lima, como Cantagallo y Barranco. En talleres diurnos, niños y adolescentes producen cortometrajes en animación y stop motion, fomentando la creación de historias propias. Ximena Gutiérrez, gestora de proyectos sociales, destaca que el cine fortalece la identidad y memoria cultural en áreas sin acceso a energía eléctrica. Para este año, el proyecto planea nuevas funciones en la selva central peruana.
El sistema solar fotovoltaico fijo, instalado en el techo de la camioneta, resiste caminos difíciles y asegura la proyección en lugares remotos. La selección de películas prioriza historias con temáticas rurales y lenguas originarias, conectando con la realidad de las comunidades. En Perú, el 4,3 por ciento de la población no cuenta con energía eléctrica, según el INEI. PeliSolar continuará promoviendo el cine como herramienta de justicia cultural en regiones aisladas.
