Policías antimotines disolvieron con violencia una marcha convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) en Santiago. Los jóvenes rechazaron el proyecto de ley “Escuelas Protegidas”, aprobado en la Cámara de Diputados, que autoriza revisiones de mochilas y bolsos en planteles educativos sin orden judicial, así como el ingreso de agentes a petición de los establecimientos. La manifestación, que también cuestionó recortes en educación y otros sectores, buscaba llegar al Palacio de La Moneda, pero las autoridades desviaron la ruta autorizada y bloquearon el paso.
La Confech y federaciones universitarias participaron con miles de estudiantes, respaldados por el Colegio de Profesores. Carabineros empleó gases lacrimógenos, cañones de agua y vehículos para dispersar a los manifestantes, lo que generó incidentes, heridos y detenciones. Autoridades reportaron alrededor de 4.500 participantes y decenas de lesionados, entre ellos una estudiante de la Universidad de Chile con fracturas faciales; organizaciones estudiantiles elevaron las cifras de afectados y denunciaron represión excesiva desde el inicio de la marcha.
La legislación impulsada por el gobierno del presidente José Antonio Kast se enmarca en medidas para prevenir violencia en colegios y anticipar desórdenes, junto con iniciativas como la reducción de impuestos a grandes empresas y ajustes presupuestarios. La protesta representa la primera gran movilización contra la administración, tres meses después de su inicio, y combina demandas educativas con oposición a políticas de austeridad.

