Los precios del petróleo registraron un repunte significativo tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien anunció el cierre del espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores. El crudo Brent escaló 1.26 dólares, un 2.02 por ciento, hasta 63.64 dólares por barril, mientras que el WTI ganó 1.27 dólares, equivalente a un 2.17 por ciento, para cotizar en 59.82 dólares por barril. Esta escalada surgió porque Venezuela, como productor clave de crudo pesado, genera inquietud en los mercados globales ante posibles interrupciones en sus exportaciones, que superan el millón de barriles diarios.
Además, el Consorcio del Oleoducto del Caspio suspendió operaciones después de un ataque con drones ucranianos contra una terminal rusa, lo que afecta el 1 por ciento del suministro mundial de petróleo. Analistas de ING destacaron que estos riesgos de suministro, combinados con la pausa en los incrementos de producción decidida por la OPEP+ para el primer trimestre de 2026, respaldan la tendencia alcista. Aunque las cargas de Chevron continuaron en el puerto de Novorosíisk, la incertidumbre persiste y podría extenderse si las sanciones estadounidenses, como aranceles del 25 por ciento a importadores de crudo venezolano, se endurecen aún más.
Por otro lado, Trump reveló una conversación con el presidente venezolano, Nicolás Maduro, sin ofrecer detalles sobre su contenido ni aclarar si implica acciones militares. Esta opacidad alimenta las especulaciones en un contexto donde las exportaciones venezolanas a refinerías de China e India dependen de rutas aéreas y marítimas estables. En consecuencia, los mercados anticipan volatilidad, ya que cualquier disrupción en la producción de Venezuela, que ronda los 900 mil barriles diarios, podría elevar los precios globales y presionar la estabilidad energética en el hemisferio occidental.
