El Boletín de los Científicos Atómicos ajustó el Reloj del Apocalipsis a 85 segundos para la medianoche, la posición más cercana al fin en su historia desde 1947. Este avance de cuatro segundos respecto a los 89 segundos de 2025 responde a amenazas crecientes como el incremento en armas nucleares, el impacto del cambio climático persistente y el desarrollo acelerado de tecnologías disruptivas, especialmente la inteligencia artificial. El organismo, que incluye a expertos y premios Nobel, destaca también el auge de autocracias nacionalistas que erosionan la cooperación internacional necesaria para enfrentar estos peligros.
Expertos del consejo de ciencia y seguridad del Boletín enfatizan que los riesgos catastróficos aumentan mientras la colaboración global disminuye. Alexandra Bell, presidenta del organismo, afirma que el mensaje resulta inequívoco: los líderes deben actuar con rapidez ante el declive en confianza y acuerdos multilaterales. Daniel Holz, presidente del consejo, señala que tendencias peligrosas en riesgo nuclear, bioseguridad y clima se agravan por la fragmentación mundial en bloques antagónicos.
El ajuste exige medidas concretas como la limitación de arsenales nucleares, la creación de directrices internacionales para el uso de la inteligencia artificial y acuerdos multilaterales contra amenazas biológicas globales. El Boletín advierte que cada segundo perdido eleva la probabilidad de desastre, por lo que insta a la acción inmediata de la comunidad internacional para revertir el curso actual.
