Estados Unidos ha iniciado el despliegue de aviones de combate hacia Medio Oriente como respuesta al recrudecimiento de la guerra entre Israel e Irán, según informó la agencia Reuters. Fuentes oficiales estadounidenses confirmaron que los aviones enviados incluyen modelos F-16, F-22 y F-35, en un esfuerzo por fortalecer la presencia militar en la región en un contexto de alta tensión.
El movimiento, descrito por dos funcionarios como de carácter defensivo, busca contrarrestar amenazas como drones y proyectiles, tácticas recurrentes en el conflicto actual.
Este despliegue se suma a la ampliación de operaciones de otros aviones de guerra ya presentes en la zona, lo que refleja la preocupación de Washington por la escalada bélica. Aunque no se precisó el número exacto de aeronaves, la maniobra evidencia un intento por mantener el equilibrio estratégico en un escenario volátil.
Por ahora, el Pentágono no ha ofrecido detalles adicionales sobre la duración o el alcance de esta operación. Sin embargo, la decisión llega en un momento crítico, tras semanas de intensos enfrentamientos entre Israel e Irán, que han generado alarma internacional por el riesgo de una guerra a mayor escala. La comunidad global observa con cautela los próximos pasos de las potencias involucradas.
