Un grupo de economistas de las universidades de Duke, Harvard y Viena ha encontrado en las negociaciones entre piratas berberiscos y emisarios españoles del siglo XVII una fuente inesperada para perfeccionar técnicas modernas de modernización. Según un estudio publicado por Attila Ambrus, Eric J. Horowitz e Igor Salitskiy, los tratos para rescatar cautivos entre 1575 y 1692 ofrecen lecciones sobre negociaciones con “información asimétrica”, donde una parte tiene más datos que la otra. Los piratas, al capturar marineros, desconocían el estatus social de sus rehenes o la disposición a pagar por ellos, lo que generaba un escenario estratégico de incertidumbre.
El análisis, basado en registros de 4,680 rehenes rescatados en 22 expediciones, destaca que los retrasos en las negociaciones reducían los costos de los rescates. Los investigadores encontraron que un año adicional de cautiverio podía disminuir el precio en un 8%, un efecto mayor que el envejecimiento del prisionero. Los emisarios españoles, conscientes de esta ventaja, usaban la “demora estratégica” para presionar a los corsarios, quienes, a su vez, incentivaban a los cautivos a revelar información sobre sus compañeros. Este enfoque, aunque intuitivo, se complica por factores como la lentitud en la comunicación en la España preindustrial o la capacidad de los piratas para identificar rehenes de mayor valor.
Además, el estudio subraya la relevancia actual de estas tácticas. Los autores comparan las negociaciones con piratas berberiscos con casos modernos, como los secuestros de piratas somalíes, que recaudaron millones entre 2005 y 2012, o los rescates pagados a grupos como Al Qaeda. Estas situaciones, marcadas por la incertidumbre y la asimetría informativa, muestran que las lecciones del pasado pueden aplicarse hoy. Los investigadores concluyen que la paciencia en las negociaciones puede ser clave para obtener acuerdos favorables, un hallazgo útil no solo en rescates, sino en cualquier trato con información desigual.

