Por: Aylin Paredes
AT&T México, bajo la dirección de Mónica Aspe Bernal, celebró cinco años de gestión con un crecimiento del 32.66% en su base de usuarios, alcanzando los 23.8 millones de clientes al cierre del primer semestre de 2025. Este avance, impulsado por un enfoque en servicios de pospago, posiciona a la empresa como un competidor sólido frente a Telcel, superándolo en la proporción de clientes de contrato, con un 25.92% de su negocio frente al 18.65% de su rival.
A pesar de un inicio complicado en 2020, marcado por la pandemia de Covid-19 que provocó la pérdida de más de un millón de usuarios, AT&T logró una recuperación notable.
El segmento de pospago creció un 29.53% en estos cinco años, sumando 343,000 nuevos accesos netos en el primer semestre de 2025, un 32.94% más que en el mismo periodo de 2024. Este enfoque en clientes de alto valor ha permitido que los ingresos por servicios 4G y 5G representen un 70.72% más que la venta de dispositivos, consolidando el núcleo del negocio.
Por su parte, los resultados financieros reflejan un margen Ebitda del 19.5%, tres puntos por encima del año anterior, aunque aún por debajo del 25% necesario para licitaciones de espectro radioeléctrico sin comprometer la estabilidad económica. Los ingresos semestrales alcanzaron los 2,025 millones de dólares, un 6.5% menos que en 2024, pero con mejoras en la atención y retención de clientes.
En este contexto, AT&T se consolida como un actor clave en el mercado mexicano, diez años después de su llegada tras la reforma de telecomunicaciones. “Continuamos evolucionando para servir mejor a nuestros clientes”, afirmó Aspe, destacando el enfoque en innovación y calidad del servicio.

