El Gobierno de Estados Unidos prepara reuniones con ejecutivos de las principales petroleras del país para debatir el aumento de la producción de crudo en Venezuela. Estas conversaciones surgen después de que fuerzas estadounidenses detuvieron a Nicolás Maduro y lo apartaron del poder. Fuentes familiarizadas con el asunto indican que los encuentros ocurren a finales de esta semana y buscan incentivar el regreso de empresas como Chevron, Exxon Mobil y ConocoPhillips al nación sudamericana.
Las compañías involucradas mantienen presencia limitada o nula en Venezuela desde hace casi dos décadas, tras expropiaciones previas. Chevron opera actualmente con una licencia restringida que le permite exportar alrededor de 150 mil barriles diarios. Sin embargo, ejecutivos del sector expresan reticencia a discusiones grupales por normas antimonopolio que prohíben coordinar planes de inversión.
Venezuela posee las mayores reservas mundiales de petróleo, aunque su producción cayó drásticamente por falta de inversión y sanciones previas. Analistas estiman que recuperar niveles significativos demanda años y miles de millones de dólares. La Casa Blanca considera que la industria estadounidense está lista para intervenir, pese a contradicciones con declaraciones previas del presidente Trump sobre contactos ya establecidos.
