Un tribunal peruano sentenció este martes a 15 años de prisión al expresidente Ollanta Humala y a su esposa, Nadine Heredia, por lavado de activos relacionado con aportes ilegales de la constructora brasileña Odebrecht para las campañas electorales de 2006 y 2011. La Corte Superior Nacional determinó que ambos recibieron millones de dólares de Odebrecht y del gobierno venezolano de Hugo Chávez, utilizados para financiar dichas campañas. La jueza Nayko Coronado ordenó el encarcelamiento inmediato de los condenados, y Humala, presente en la audiencia, fue trasladado por la policía a un penal. Heredia, ausente en la sesión, enfrenta una orden de captura para cumplir la pena hasta julio de 2039.
El caso, que inició en 2015 y cuyo juicio comenzó en 2022, también derivó en una condena de 12 años para Ilán Heredia, hermano de Nadine, por el mismo delito. Humala, militar retirado de 62 años, se convierte en el tercer expresidente peruano encarcelado en menos de dos décadas, tras Alejandro Toledo, sentenciado en 2024 a 20 años por corrupción, y Alberto Fujimori, condenado en 2009 por corrupción y asesinatos. La pareja ya había estado en prisión preventiva entre 2017 y 2018, aunque siempre asistió a las audiencias. Odebrecht, epicentro del escándalo, confesó en 2016 haber pagado sobornos a políticos en toda América Latina para asegurar contratos de obras públicas.
La sentencia refleja la crisis de corrupción que afecta a la clase política peruana. Desde 2001, la mayoría de los expresidentes enfrentan procesos judiciales por nexos con Odebrecht: Toledo está preso, Pedro Pablo Kuczynski cumple arresto domiciliario, y Alan García se suicidó en 2019 antes de ser detenido. Asimismo, figuras como Keiko Fujimori y exgobernadores regionales permanecen bajo investigación. Este fallo refuerza la lucha contra la impunidad en un país donde la justicia continúa enfrentando los ecos del mayor escándalo de corrupción en la región.
