El armador francés CMA-CGM confirmó que el buque San Antonio, con bandera de Malta y operado por la tercera naviera de contenedores más grande del mundo, fue objetivo de un ataque el martes por la noche mientras transitaba el Estrecho de Ormuz. Varios integrantes de la tripulación sufrieron heridas y fueron evacuados de inmediato para recibir atención médica, al tiempo que se registraron daños materiales en la embarcación. La empresa mantiene seguimiento cercano de la situación y se declaró plenamente movilizada en apoyo a su personal.
La vocera del gobierno francés, Maud Bregeon, calificó como inadmisible cualquier agresión contra embarcaciones comerciales en la región, en caso de confirmarse el incidente. Por el momento se desconoce el origen del ataque, que ocurre en medio de tensiones crecientes por el cierre del estrecho y el anuncio estadounidense de suspender su misión de seguridad marítima ante posibles acuerdos con Irán. El presidente Emmanuel Macron expresó su intención de dialogar pronto con su homólogo iraní sobre la reapertura coordinada de la ruta.
Las autoridades y la naviera continúan la investigación para esclarecer las circunstancias del suceso y garantizar la seguridad de las tripulaciones en una de las vías marítimas más estratégicas del planeta.
