Las olas de calor marinas, períodos prolongados de temperaturas elevadas en la superficie del mar, se han triplicado desde 1940 debido al calentamiento global provocado por actividades humanas, según un estudio publicado en la revista PNAS por el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea) y el National Centre for Atmospheric Science de la Universidad de Reading. La investigación revela que el 47 % de estos eventos extremos entre 2000 y 2020 no habrían ocurrido sin el impacto del cambio climático, amenazando gravemente a ecosistemas como arrecifes de coral y praderas marinas.
A través de un modelo que simula un clima sin calentamiento global, los científicos, liderados por la doctora Marta Marcos, encontraron que los días de calor extremo en los océanos han aumentado casi tres veces en ocho décadas, con un incremento promedio de 1 °C en la intensidad de estas olas. Eventos como los veranos de 2021 a 2023 en el Mediterráneo, con temperaturas superiores a 2 °C, o las olas de calor en el Pacífico (2014-2015) y el mar de Tasmania (2015-2016), evidencian esta tendencia. La distribución geográfica varía: las regiones tropicales enfrentan olas más frecuentes, mientras que en el Atlántico y Pacífico septentrional son más intensas.
Estos cambios desafían la adaptación de los ecosistemas marinos, que luchan contra el calor extremo y la duración de los eventos. Los investigadores destacan que el modelo puede ayudar a prever riesgos y diseñar estrategias de mitigación. En un contexto de intensificación de las olas de calor desde el año 2000, urge actuar para proteger la biodiversidad marina frente al avance del cambio climático.
