El Instituto de Política Migratoria reporta un incremento de tres millones en la población indocumentada de Estados Unidos, que alcanzó los 13.7 millones a mediados de 2023, impulsada por flujos desde Centroamérica y Sudamérica. Esta cifra representa el 26 por ciento de todos los inmigrantes en el país y contrasta con el estancamiento previo de una década. Fuentes como Pew Research corroboran un pico similar en ese período, aunque estiman 14 millones para finales de 2023.
Los mexicanos conforman el 40 por ciento del total indocumentado, con 5.5 millones de personas, seguidos por guatemaltecos, hondureños y venezolanos, según datos del Migration Policy Institute. Casi la mitad reside en California, Texas, Florida y Nueva York, donde contribuyen en sectores como construcción y agricultura con 9.6 millones empleados. Además, 14 millones de ciudadanos estadounidenses comparten hogares con al menos un indocumentado, lo que resalta la integración familiar en la sociedad.
La administración Trump acelera deportaciones con más de 150 mil remociones en los primeros meses de 2025, lo que genera una caída preliminar de un millón en la población indocumentada, de acuerdo con encuestas del Censo. Políticas como el fin de parole humanitario y campañas de autodeportación buscan revertir el crecimiento observado hasta 2023. Expertos del Pew advierten que el impacto económico en industrias clave podría manifestarse en los próximos trimestres.
