China y Estados Unidos pactaron reducir los aranceles mutuos durante 90 días, con el objetivo de frenar la escalada de una guerra comercial que ha generado incertidumbre en los mercados globales. Según un comunicado conjunto emitido tras negociaciones en Ginebra, Suiza, los aranceles estadounidenses sobre productos chinos bajarán de 145 por ciento a 30 por ciento, mientras que China disminuirá los suyos de 125 por ciento a 10 por ciento. La medida entrará en vigor el 14 de mayo y representa el primer paso hacia la distensión entre las dos mayores economías del mundo.
Las negociaciones, encabezadas por el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, se llevaron a cabo durante el fin de semana. Ambas partes acordaron establecer un mecanismo permanente de diálogo para continuar las discusiones comerciales, liderado por Bessent, Lifeng y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. Este mecanismo permitirá reuniones en China, Estados Unidos o un tercer país, con el fin de evitar futuras escaladas arancelarias.
El acuerdo responde a los efectos negativos de los aranceles impuestos en meses recientes. En abril, el presidente estadounidense Donald Trump elevó los gravámenes a productos chinos hasta 145 por ciento, argumentando un déficit comercial y prácticas desleales. China respondió con aranceles de 125 por ciento a bienes estadounidenses, lo que redujo significativamente el comercio bilateral, valorado en 660 mil millones de dólares en 2024. Los puertos estadounidenses registraron una caída en la llegada de buques chinos, mientras que fábricas en China enfrentaron cierres y despidos debido a la acumulación de inventarios.
Bessent destacó que las conversaciones en Ginebra permitieron “reparar relaciones dañadas” y subrayó el interés mutuo en un comercio equilibrado. Por su parte, el Ministerio de Comercio chino calificó el acuerdo como un “paso importante” que crea condiciones para una cooperación más profunda. Los mercados reaccionaron positivamente: el índice Hang Seng de Hong Kong subió 3 por ciento, y los futuros de Wall Street registraron alzas de hasta 3.6 por ciento en el Nasdaq. En Europa, el EuroStoxx 50 avanzó 1.5 por ciento.
La tregua arancelaria llega en un momento crítico. La ONU proyectó un crecimiento global de apenas 2.3 por ciento para 2025, por debajo del umbral necesario para evitar una recesión. Los aranceles previos afectaron a industrias clave, desde la manufactura hasta el comercio minorista. En Estados Unidos, el 47 por ciento de las importaciones chinas en 2023 fueron insumos industriales, como piezas de automóviles, mientras que en China, las exportaciones a Estados Unidos representaron la mitad de su crecimiento económico el año pasado.
El acuerdo incluye un compromiso chino para eliminar contramedidas no arancelarias contra productos estadounidenses. Sin embargo, Estados Unidos mantendrá un componente arancelario adicional para presionar a China en la lucha contra el tráfico de fentanilo. Analistas advierten que, aunque la reducción es significativa, su carácter temporal requiere negociaciones adicionales para garantizar una solución duradera.

