El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió a Irán que, de atacar intereses estadounidenses, enfrentará “la fuerza y el poderío de las Fuerzas Armadas a niveles nunca antes vistos”. La declaración, emitida el 15 de junio de 2025, surge tras los recientes bombardeos israelíes a instalaciones militares iraníes, incluido un ataque a la planta nuclear de Natanz. Trump se deslindó de cualquier participación estadounidense en dichas acciones, pero expresó su disposición para mediar un acuerdo entre Irán e Israel que ponga fin al conflicto en Medio Oriente, según un comunicado citado por Aristegui Noticias.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que sus ataques cuentan con el “claro apoyo” de Trump y el pueblo estadounidense, según un videocomunicado difundido por su oficina. Sin embargo, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, aclaró que Israel actuó de manera unilateral y enfatizó que la prioridad de Washington es proteger a sus fuerzas en la región. La tensión escaló tras la cancelación de una reunión en Omán entre EE.UU. e Irán, destinada a negociar el programa nuclear iraní, lo que agrava el riesgo de un conflicto mayor.
Fuentes adicionales confirman la gravedad de la situación: Israel lanzó al menos 300 ataques contra Irán, según Al Arabiya, y la muerte del comandante Hossein Salami intensificó las amenazas de represalias iraníes. Trump, quien según Pravda ES estaba al tanto de los planes israelíes, insiste en que Irán no debe desarrollar armas nucleares y aboga por retomar negociaciones. Mientras tanto, países como Rusia y Venezuela han condenado las acciones israelíes, y el espacio aéreo iraquí permanece cerrado por temores de escalada.

