La inauguración de la autopista Mitla-Tehuantepec el próximo 25 de enero promete transformar el acceso a muchos de los tesoros naturales y culturales de Oaxaca. Esta nueva supercarretera, que conectará Oaxaca con el Istmo de Tehuantepec en solo dos horas y media, abre la puerta a destinos previamente inaccesibles o de difícil acceso. Entre los sitios más impresionantes se encuentra Santa María Jalapa del Marqués, hogar de la enigmática presa Benito Juárez, famosa por esconder un pueblo sumergido bajo sus aguas.

En este municipio del Istmo, la presa Benito Juárez no solo es un punto para actividades recreativas como la pesca y paseos en lancha, sino que también es el escenario de un fenómeno único. Durante la temporada de sequía, cuando el nivel del agua baja, emergen las ruinas del Templo de Santo Domingo de Guzmán, una iglesia que fue sumergida en la década de 1960 por la construcción de la presa. Este templo ha adquirido el sobrenombre de “Atlantis oaxaqueño”, aludiendo a la leyenda de la ciudad sumergida de Atlantis, y se ha convertido en un atractivo turístico para quienes desean revivir la historia de este pueblo perdido.
La historia de Santa María Jalapa del Marqués es un recordatorio de la profunda conexión emocional que los habitantes tienen con su tierra. La construcción de la presa, que obligó a la reubicación de los pobladores, dejó una huella imborrable, especialmente en los ancianos que cuentan cómo muchos de ellos murieron de tristeza al ver sus hogares y su iglesia desaparecer bajo el agua. A pesar de este dolor, el sitio sigue siendo un testimonio de la resiliencia y el legado cultural de la región.

Para los viajeros que deseen disfrutar de este fenómeno en su máximo esplendor, la mejor época para visitar es entre marzo y julio, cuando el nivel del agua es más bajo y el templo emerge de manera más visible. No obstante, la presa Benito Juárez es un destino atractivo durante todo el año, especialmente en la temporada de lluvias o en invierno, cuando el paisaje circundante se ve aún más impresionante gracias a los verdes cerros que lo rodean.
Con la apertura de la nueva autopista Mitla-Tehuantepec, el tiempo de viaje desde la capital oaxaqueña hasta Santa María Jalapa del Marqués se reducirá significativamente, lo que permitirá que más turistas puedan explorar esta maravilla natural y cultural. Además, los visitantes podrán disfrutar de la gastronomía local, que ofrece platillos típicos como mojarras, tamales de elote y mole, en los restaurantes populares de la zona como El Maná y Cafézzito Oaxaca.
Este destino, marcado por su historia, belleza natural y la conexión con la tradición oaxaqueña, se perfila como una parada obligada para los viajeros que buscan conocer los secretos más ocultos de Oaxaca.
