Jasveen Sangha, conocida en el entorno criminal como la “Reina de la Ketamina”, fue sentenciada este miércoles a 15 años de prisión en un tribunal de Estados Unidos. La mujer de 42 años enfrentaba cargos federales derivados de su operación de narcotráfico en North Hollywood, desde donde distribuyó el anestésico que causó la muerte del actor Matthew Perry en octubre de 2023. El fallo ocurrió después de que Sangha se declarara culpable de múltiples cargos en septiembre de 2025, incluyendo la distribución de sustancias que resultaron en lesiones corporales graves y la muerte de al menos dos personas, confirmando así su responsabilidad directa en la crisis de salud que terminó con la vida del intérprete.
Aunado a lo anterior, las investigaciones judiciales determinaron que Sangha operaba un negocio exclusivo dirigido a una clientela de alto perfil en Hollywood, ignorando deliberadamente los riesgos que su mercancía representaba para los consumidores. En el caso específico de Perry, se comprobó que la sentenciada colaboró con Erik Fleming para suministrarle 51 viales de ketamina en un solo mes, a pesar de conocer los problemas de adicción que el actor enfrentaba. Esta cadena de suministro involucró también al asistente personal del artista, Kenneth Iwamasa, quien administró las inyecciones finales que provocaron que Perry fuera hallado sin vida en el jacuzzi de su residencia en Los Ángeles debido a los efectos agudos del fármaco.
Finalmente, esta condena se suma a las sanciones ya impuestas a otros involucrados en la red de distribución, como los doctores Mark Chávez y Salvador Plasencia, quienes recibieron ocho meses de arresto domiciliario y 30 meses de prisión, respectivamente. Con la resolución contra Sangha, la justicia estadounidense cerró uno de los capítulos más mediáticos del caso, aunque aún quedan pendientes las sentencias de Kenneth Iwamasa y Erik Fleming, programadas para finales de abril. De esta manera, el sistema judicial envió un mensaje contundente sobre la responsabilidad penal de quienes facilitan el acceso a sustancias controladas bajo el esquema de servicios exclusivos para figuras públicas.
