La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) alertó sobre el incremento en los gastos para el regreso a clases en 2025, que alcanzará un promedio de 10,916.02 pesos por estudiante, lo que representa un alza del 12.66% respecto al año anterior. Este análisis, basado en monitoreo de precios en el país, destaca que los mayores aumentos se concentran en útiles escolares, con un 16.66% más, y artículos de limpieza solicitados por las instituciones, que subieron 15.10%. Además, los uniformes y el calzado escolar se encarecieron un 10%, mientras que las cuotas escolares obligatorias aumentaron un 12%. En un contexto de presiones económicas familiares, estos datos subrayan la necesidad de planificación para evitar impactos mayores en el presupuesto hogareño.
Por su parte, la lista de útiles escolares suma hasta 3,386.03 pesos, superando la básica oficial de la Secretaría de Educación Pública (SEP), ya que las escuelas suelen requerir extras como cuadernos profesionales, lápices de colores, calculadoras, mochilas y materiales como cartulinas o pinturas. En cuanto a uniformes, el costo total puede llegar a 4,400 pesos, incluyendo prendas diarias, deportivas, zapatos y calcetines. Las cuotas escolares promedian 2,500 pesos anuales, y los productos de limpieza agregan 329.99 pesos más, con itens como cloro, gel antibacterial y bolsas para basura. Estos rubros, aunque esenciales, reflejan cómo el regreso a clases se convierte en un desafío financiero para muchas familias mexicanas.
Ante este panorama, ANPEC ofrece consejos prácticos para mitigar el impacto. Recomienda optar por productos de calidad a precios justos para evitar compras dobles por fallos en artículos baratos, aprender a decir no a demandas innecesarias impulsadas por modas o presiones infantiles, evitar el endeudamiento mediante pagos al contado y escalonar las adquisiciones priorizando lo indispensable. Como señaló Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC, «si aprendemos a mantenernos alejados de las deudas y escalonar los gastos, podremos enfrentar esta temporada sin descuidar la economía familiar». Estas estrategias buscan fomentar un consumo responsable y moderado, especialmente en un año de incrementos generalizados.

