Por Óscar García
La historia, la tradición y el orgullo por las raíces zapotecas volvieron a cobrar vida en el Auditorio Guelaguetza con la segunda y última función de «Donají… La Leyenda», espectáculo que reunió a cientos de asistentes como parte de las actividades culturales más emblemáticas de la Guelaguetza 2026.
En su 43.ª edición, la puesta en escena cautivó al público con una combinación de danza, música, teatro y efectos visuales que recrean uno de los relatos más representativos de la historia de Oaxaca, llevando a los espectadores a la época prehispánica y al legado de la princesa zapoteca Donají.
Al evento asistieron el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Raymundo Chagoya Villanueva, y su esposa, Gabriela Fernández, quienes compartieron la velada con familias oaxaqueñas, así como visitantes nacionales y extranjeros que abarrotaron el recinto.
La obra relata la vida de Donají, hija del rey zapoteca Cosijoeza, cuyo nombre significa «Alma Grande». Desde su nacimiento, un sacerdote predice que su destino estará marcado por el sacrificio en beneficio de su pueblo, profecía que guía el desarrollo de la historia.
En medio de la guerra entre zapotecas y mixtecos, Donají se enamora del príncipe mixteco Nucano, desafiando la rivalidad entre ambos pueblos. Tras la derrota de los zapotecas, la joven es entregada como garantía de paz para asegurar el cumplimiento de los acuerdos entre las dos naciones.
Sin embargo, la princesa decide ayudar a su pueblo y termina perdiendo la vida. La tradición señala que, tiempo después, del lugar donde fue sepultada su cabeza brotó un lirio blanco, símbolo de pureza, valentía y entrega que hoy forma parte del escudo de armas de la ciudad de Oaxaca y representa uno de los emblemas más importantes de la identidad oaxaqueña.
Con un elenco integrado por decenas de artistas, la representación volvió a demostrar por qué es uno de los eventos más esperados de la temporada de Guelaguetza. Las dos funciones realizadas los días 19 y 26 de julio consolidaron una tradición que, durante más de cuatro décadas, ha preservado viva la leyenda de la princesa Donají y fortalecido el patrimonio cultural de Oaxaca.
