• Suscríbete y recibe todas las noticias
  • Anúnciate con nosotros
  • Directorio
jueves 2 julio, 2026
Ahora Oaxaca Noticias
  • Oaxaca
  • Nacional
  • Deportes
  • Mundo
  • Política
  • Estilo y Vida
  • Insólito y Viral
  • Multimedia
  • Espectáculos
  • Tecnología
  • Edición Digital
No Result
View All Result
  • Oaxaca
  • Nacional
  • Deportes
  • Mundo
  • Política
  • Estilo y Vida
  • Insólito y Viral
  • Multimedia
  • Espectáculos
  • Tecnología
  • Edición Digital
No Result
View All Result
Ahora Oaxaca Noticias
No Result
View All Result
Home Política

Maximiliano Grego. ¿Qué implica la democracia? La resignificación del concepto en el discurso de Claudia Sheinbaum en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia 2026

La hipótesis de este trabajo sostiene que la democracia no es definida de manera explícita, sino reconstruida mediante tres momentos sucesivos

by Ahora Oaxaca
julio 2, 2026
in Política
0

Introducción

Preguntarse qué implica la democracia no equivale a buscar una definición en los manuales de ciencia política. Implica seguir el modo en que un concepto adquiere significado dentro de un discurso político concreto. Los conceptos políticos no permanecen fijos; se transforman conforme se articulan con la historia, los conflictos sociales y los principios que orientan la acción colectiva. En este sentido, el lenguaje político no sólo describe la realidad, sino que produce formas particulares de comprender lo legítimo, lo justo y lo posible.

El discurso pronunciado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, durante la IV Cumbre en Defensa de la Democracia (Barcelona, 18 de abril de 2026), puede leerse precisamente como un proceso de resignificación del concepto de democracia. Aunque parte de un referente ampliamente reconocido —la democracia como régimen político sustentado en instituciones, elecciones y representación—, el desarrollo del discurso desplaza progresivamente ese significado hacia una comprensión más amplia.

La hipótesis de este trabajo sostiene que la democracia no es definida de manera explícita, sino reconstruida mediante tres momentos sucesivos. En el primero, la democracia aparece como el resultado histórico de las luchas sociales que han permitido a los pueblos construir su propio destino. En el segundo, se redefine desde una idea de libertad cuyo sentido sólo existe cuando se materializa en justicia social, soberanía y dignidad. Finalmente, la democracia queda vinculada a un entramado normativo e institucional que garantiza la soberanía del Estado, la autodeterminación de los pueblos y un orden internacional basado en el Derecho. Estos tres momentos no constituyen dimensiones independientes, sino una secuencia conceptual mediante la cual el discurso amplía el significado mismo de la democracia.

Desarrollo

Primer momento: la democracia como resultado histórico de las luchas sociales

El discurso inicia con una voz que no habla desde un presente aislado, sino desde una historia larga. La reiteración del verbo vengo funciona como una inscripción histórica: «Vengo a la Cumbre por la Democracia, a nombre de un pueblo trabajador, creativo y luchador…». Desde el comienzo, la legitimidad política no se presenta como una condición individual, sino como la continuidad de una experiencia colectiva.

A partir de ese punto, el discurso no construye simplemente una identidad nacional; reconstruye una historia atravesada por conflictos. Cuando afirma que proviene de «culturas originarias… acalladas, esclavizadas y saqueadas, pero que nunca fueron derrotadas», el énfasis no recae en una esencia cultural, sino en la capacidad histórica de resistencia frente a distintas formas de dominación.

La misma lógica aparece cuando evoca a Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos, Benito Juárez, Francisco I. Madero, Emiliano Zapata y Francisco Villa. Estas referencias no cumplen una función ornamental. Cada un remite a momentos específicos de lucha por la independencia, la soberanía, la justicia y la ampliación de derechos. Del mismo modo, la expresión «con el pueblo, todo; sin el pueblo, nada» sintetiza una concepción donde el pueblo deja de ser un simple destinatario de las decisiones públicas para convertirse en el sujeto histórico de la transformación política.

En este primer movimiento, la democracia deja de aparecer como un procedimiento exclusivamente institucional para convertirse en el resultado histórico de las luchas mediante las cuales los pueblos conquistan justicia, soberanía y capacidad para decidir sobre su propio destino. La memoria no cumple únicamente una función narrativa; constituye el fundamento desde el cual el discurso redefine la democracia como una práctica histórica de transformación social. En este sentido, la lectura puede ponerse en diálogo con Alain Touraine, para quien el conflicto constituye el mecanismo mediante el cual una sociedad produce y orienta su propio desarrollo histórico. Así, la democracia no nace únicamente del diseño institucional, sino de los procesos sociales que hacen posible la conquista de derechos y la construcción de la autonomía colectiva.

Segundo momento: la democracia como libertad material

Una vez establecida esa dimensión histórica, el discurso desplaza el eje de la argumentación hacia el concepto de libertad. La pregunta «¿cuál libertad?» introduce una disputa por el significado mismo del término y cuestiona que exista una única forma de entenderla.

La presidenta contrapone diversas concepciones: «¿la libertad de someterse a intereses externos?», «¿la libertad del mercado sin Estado?». Con ello, la libertad deja de presentarse como una noción neutral y aparece como un concepto cuya definición depende del proyecto político que la sustenta.

La respuesta que ofrece el discurso consiste en afirmar que «la libertad es palabra vacía si no la acompaña la justicia social, la soberanía y la dignidad de los pueblos». En consecuencia, la libertad deja de entenderse exclusivamente como ausencia de restricciones o como un derecho formal. Su significado queda ligado a las condiciones materiales que permiten ejercerla efectivamente.

Esta idea se fortalece cuando el discurso contrapone modelos de organización social: «no de la concentración de la riqueza, sino de la distribución»; «no de la imposición, sino de la participación». La democracia ya no se identifica únicamente con la existencia de procedimientos electorales, sino con la capacidad de generar condiciones de igualdad que hagan posible una libertad real.

El discurso no ofrece una definición abstracta de libertad; la construye mediante sus condiciones de realización. La libertad sólo adquiere contenido cuando se expresa en justicia social, soberanía, dignidad y participación efectiva. En consecuencia, la democracia deja de medirse exclusivamente por el funcionamiento de sus instituciones y pasa a evaluarse por su capacidad para producir las condiciones sociales que permiten a las personas ejercer plenamente sus derechos. La resignificación consiste precisamente en trasladar el centro de gravedad de la democracia desde el procedimiento hacia la realización material de la libertad.

Tercer momento: la democracia como orden jurídico de la soberanía

El tercer movimiento del discurso introduce un nuevo nivel de análisis. Después de presentar la democracia como resultado de las luchas sociales y como realización de la libertad, la argumentación se concentra en las condiciones jurídicas y políticas que hacen posible su existencia.

La presidenta enumera principios como la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de las controversias, la igualdad jurídica entre los Estados y la construcción de la paz. Estos elementos no aparecen únicamente como valores diplomáticos; constituyen el marco normativo que permite preservar la autonomía política de los pueblos frente a presiones e injerencias externas.

La propuesta de destinar una parte del gasto militar mundial a programas de reforestación y restauración ambiental sintetiza esta lógica cuando afirma: «en vez de sembrar guerra, sembremos paz; sembremos vida». El discurso vincula la democracia con decisiones concretas que buscan reorganizar las prioridades del orden internacional desde la cooperación y la protección de la vida.

Desde esta perspectiva, la democracia no sólo requiere ciudadanos libres e igualdad social; también necesita un Estado capaz de ejercer autoridad sobre su territorio, proteger a su población, garantizar el imperio del Derecho y preservar su independencia frente a intervenciones externas. La autodeterminación y la soberanía dejan de ser principios exclusivamente internacionales para convertirse en condiciones de posibilidad de la propia democracia.

La resignificación alcanza aquí su último momento: la democracia aparece sustentada en un entramado jurídico e institucional que hace viable el ejercicio efectivo de la libertad y de la voluntad popular tanto en el ámbito interno como en las relaciones entre los Estados.

Conclusión

El recorrido del discurso muestra un desplazamiento conceptual de la democracia. En lugar de permanecer asociada únicamente a su significado institucional —elecciones, representación y procedimientos—, la democracia adquiere un contenido progresivamente más amplio.

En un primer momento, se presenta como el resultado histórico de las luchas sociales mediante las cuales los pueblos construyen su capacidad para decidir sobre su propio destino. En un segundo momento, se redefine desde una idea de libertad cuyo sentido depende de su realización material en condiciones de justicia social, soberanía y dignidad. Finalmente, se articula con un entramado normativo e institucional que garantiza la soberanía estatal, la autodeterminación de los pueblos y un orden internacional sustentado en el Derecho.

Los tres momentos no constituyen conceptos independientes, sino una secuencia de resignificación. La memoria de las luchas explica el origen histórico de la democracia; la libertad material establece su finalidad política; y el orden jurídico de la soberanía define las condiciones que hacen posible su ejercicio. En conjunto, el discurso propone una comprensión de la democracia que trasciende su dimensión procedimental para convertirla en una forma de organización política sustentada en la historia, la justicia social y la capacidad efectiva de los pueblos y de los Estados para orientar autónomamente su propio desarrollo.

Desde esta perspectiva, el interés del discurso no reside en ofrecer una definición cerrada de la democracia, sino en mostrar que su significado se construye históricamente mediante la articulación entre conflicto social, libertad material y soberanía jurídica. La democracia deja de ser únicamente un mecanismo para elegir gobernantes y se convierte en un proyecto político orientado a garantizar que los pueblos puedan decidir, en condiciones de justicia y autonomía, el rumbo de su propio desarrollo.

Bibliografía

  • Gobierno de México. (2026, 18 de abril). Versión estenográfica. Mensaje de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia. Presidencia de la República. https://www.gob.mx/presidencia/es/articulos/version-estenografica-mensaje-de-la-presidenta-de-mexico-claudia-sheinbaum-pardo-en-la-iv-cumbre-en-defensa-de-la-democracia
  • Toulmin, S. E. The uses of argument (Updated ed.). Cambridge University Press.
Tags: DemocraciaEnsayoopiniónPolitica
Previous Post

T-MEC: México fortalece su posición rumbo a 2036

Next Post

Defensa envía 250 efectivos y 71 toneladas de ayuda a Venezuela

Ahora Oaxaca

Next Post
Defensa envía 250 efectivos y 71 toneladas de ayuda a Venezuela

Defensa envía 250 efectivos y 71 toneladas de ayuda a Venezuela

No Result
View All Result

Entradas recientes

  • Partido de México contra Ecuador rompe récord de audiencia en el país
  • Marina decomisa cocaína tras persecución naval en Chiapas
  • Denuncia EU financiamiento político con ganancias del huachicol fiscal en México
  • Explota contenedor de pipa y deja un muerto en carretera federal México-Veracruz
  • Entrega INE oficinas y constancias a nuevos partidos PAZ y Somos México
Facebook Twitter Instagram Youtube TikTok

Calle 21 de Marzo #201 entre Calle 7 de Enero y Calle Azucenas. Colonia Unión y Progreso, Oaxaca de Juárez, Oaxaca. CP. 68050
Derechos Reservados © 2026 [email protected] .

No Result
View All Result
  • Oaxaca
  • Nacional
  • Deportes
  • Mundo
  • Política
  • Estilo y Vida
  • Insólito y Viral
  • Multimedia
  • Espectáculos
  • Tecnología
  • Edición Digital

Calle 21 de Marzo #201 entre Calle 7 de Enero y Calle Azucenas. Colonia Unión y Progreso, Oaxaca de Juárez, Oaxaca. CP. 68050
Derechos Reservados © 2026 [email protected] .