Los trabajos de rehabilitación derivados de un deslave mantienen la circulación de forma intermitente sobre la carretera federal 190 Oaxaca–Istmo, una de las principales vías de comunicación entre los Valles Centrales y el Istmo de Tehuantepec.
De acuerdo con reportes recientes, las intensas lluvias han provocado caída de piedras, desprendimiento de material y afectaciones en la carpeta asfáltica, lo que ha obligado a las autoridades a restringir el paso vehicular a un solo carril en distintos tramos.
Las labores de limpieza y estabilización del terreno continúan en la zona afectada, donde personal especializado trabaja en el retiro de escombros y la evaluación de riesgos para evitar nuevos desprendimientos.
Autoridades han señalado que, aunque no se ha cerrado por completo la circulación, el tránsito permanece bajo condiciones de control y con paso alternado, por lo que exhortan a los automovilistas a extremar precauciones, reducir la velocidad y atender la señalización vial.
El tramo afectado forma parte de una ruta estratégica para el transporte de mercancías y pasajeros, por lo que las labores de atención se mantienen de manera permanente hasta restablecer la normalidad en la circulación.
