Por Óscar García
A pesar del regreso a las aulas de más de un millón de estudiantes oaxaqueños tras la conclusión del paro magisterial de la Sección 22 de la CNTE, la recuperación de las horas de clase perdidas durante las semanas de movilización representa un reto difícil de concretar, reconoció el director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), Emilio Montero Pérez.
Durante la conferencia de prensa matutina de este lunes, el funcionario estatal señaló que, si bien existe un llamado a las maestras y maestros para que busquen mecanismos que permitan reponer parte del tiempo que los alumnos permanecieron sin actividades escolares, las condiciones actuales hacen compleja una recuperación total de los contenidos académicos.
Explicó que la suspensión de labores se prolongó por 25 días debido a la jornada de protesta que emprendió la Sección 22, periodo durante el cual más de un millón de estudiantes de educación básica dejaron de recibir clases en las ocho regiones de la entidad.
Montero Pérez indicó que desde el IEEPO se ha insistido en la necesidad de implementar estrategias que permitan reducir el impacto educativo generado por el paro, aunque admitió que el tiempo perdido difícilmente podrá recuperarse en su totalidad.
“Se hace el planteamiento a los maestros, siempre tratamos que se puedan recuperar los días perdidos, pero lo anticipamos: después de varias semanas de suspensión de actividades por un paro, recuperar las horas de clases es muy complejo”, expresó.
El titular del instituto señaló que la prioridad en este momento es que las escuelas retomen la normalidad y que los estudiantes puedan concluir el ciclo escolar con el menor rezago posible. Agregó que serán las propias comunidades escolares las que determinen algunas medidas para fortalecer los procesos de aprendizaje durante las semanas restantes del calendario escolar.
Asimismo, comentó que en diversos planteles han sido los propios padres y madres de familia quienes han planteado a los docentes la posibilidad de ampliar horarios o establecer actividades complementarias para compensar parte de las clases no impartidas durante el movimiento magisterial.
No obstante, reconoció que cada escuela enfrenta realidades distintas y que cualquier estrategia de recuperación deberá construirse de manera consensuada entre directivos, docentes y familias.
El funcionario recordó que el paro de la Sección 22 formó parte de una jornada nacional de movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en demanda de la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, mejoras salariales, la reinstalación de una mesa de negociación tripartita y diversas reivindicaciones laborales.
Con el retorno a las aulas, las autoridades educativas esperan que el cierre del ciclo escolar transcurra sin nuevas interrupciones y que los planteles concentren sus esfuerzos en reforzar los aprendizajes prioritarios de los estudiantes. Sin embargo, el propio IEEPO reconoce que las afectaciones generadas por casi un mes sin clases representan un desafío que difícilmente podrá revertirse por completo antes de concluir el presente ciclo lectivo.

