Comunidades indígenas mayo-yoreme del colectivo ¡Aquí No! tomaron de manera pacífica e indefinida la entrada de la planta de amoniaco del grupo suizo-alemán Proman, en la bahía de Ohuira, Sinaloa. Entre 150 y 200 personas de las localidades de Ohuira, Lázaro Cárdenas, Paredones y Juan José Ríos instalaron carpas desde la madrugada del lunes y bloquearon el acceso a las instalaciones, que se encuentran en un 88 por ciento de avance. Los manifestantes, encabezados por el gobernador indígena Felipe Montaño Valenzuela, advirtieron que permanecerán hasta obtener respuesta del Gobierno federal sobre la cancelación del proyecto.
Los pueblos originarios sostienen que la operación de la megaplanta implicaría la destrucción de un área natural protegida, el humedal Santa María-Topolobampo-Ohuira, sitio Ramsar de importancia internacional, y el desplazamiento de sus comunidades. La construcción ya provocó la tala de manglares y el relleno de 28 hectáreas de humedales. Además, Naciones Unidas alertó a los gobiernos de Alemania, Suiza y México sobre riesgos de fugas tóxicas y contaminación del ecosistema del que dependen más de 6 mil 600 personas. La inversión, de 860 millones de dólares, proviene del banco público alemán KfW IPEX-Bank.
Los indígenas rechazaron cualquier traslado del proyecto a otra zona de Sinaloa y exigieron reparación de daños ambientales. Semarnat y Profepa anunciaron estudios para evaluar el cumplimiento normativo, tras un diálogo reciente con las autoridades. Esta acción representa la culminación de 12 años de resistencia, en los que las comunidades han defendido su territorio y su derecho a la consulta previa, libre e informada.
