Los centros de datos consumirán el doble de energía y agua para 2030 a fin de satisfacer el aumento de la demanda derivada de la inteligencia artificial, según un informe del Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud de la Universidad de las Naciones Unidas. En 2025, estos centros utilizaron 448 teravatios-hora de electricidad, cifra superior al consumo total de Arabia Saudita, con la IA responsable de una quinta parte del total. Asimismo, demandaron 4.5 billones de litros de agua, volumen suficiente para cubrir las necesidades de más de 600 millones de personas en el África subsahariana, y generaron 189 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono.
Las proyecciones indican que el consumo anual de energía alcanzará los 945 teravatios-hora en 2030, equivalente al de Japón, mientras que la IA representará el 40 por ciento. El uso de agua ascenderá a 9.3 billones de litros y las emisiones de CO₂ a 399 millones de toneladas. La huella territorial de los centros de datos se expandirá de 6 mil 900 kilómetros cuadrados a más de 14 mil 500 kilómetros cuadrados en el mismo periodo.
Kaveh Madani, director del instituto y autor principal del documento, subrayó que la IA no consiste solo en software, sino también en infraestructura física que incluye centros de datos, generación de electricidad, sistemas de refrigeración y recursos como minerales, tierra y agua. El informe advierte que, sin atención a los costos medioambientales, la rápida implantación de la IA pondrá a prueba los recursos terrestres y generará montañas de residuos electrónicos, aunque podría impulsar eficiencia en redes y reducción de desechos si se planifica de manera responsable.

