La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, rechazó acudir a la reunión de trabajo convocada por las comisiones de Puntos Constitucionales y de Seguridad Pública del Senado de la República. La invitación buscaba que explicara la participación de agentes estadounidenses, presuntamente de la CIA, en un operativo de desmantelamiento de un narcolaboratorio en la sierra Tarahumara, donde fallecieron dos ciudadanos norteamericanos y dos funcionarios mexicanos.
A través de un oficio oficial dirigido a la senadora María Martina Kantún Can, secretaria de la Mesa Directiva, el gobierno estatal justificó la decisión con el argumento de salvaguardar las investigaciones en curso. Se busca evitar la divulgación de información confidencial o clasificada que pudiera comprometer la seguridad nacional y la conducción institucional del caso. La notificación se emitió con antelación a la fecha prevista para la reunión.
La controversia surgió tras el incidente en el que agentes estadunidenses colaboraron con autoridades de Chihuahua en acciones contra el narcotráfico, sin que mediara, según versiones, conocimiento previo del gobierno federal. El Congreso local, de mayoría opositora al partido de la gobernadora, rechazó por su parte propuestas para citar a Campos en el ámbito estatal. El Senado había aprobado la invitación de manera expedita ante la relevancia del tema para la soberanía y la cooperación bilateral en materia de seguridad.

