Una nueva alerta encendió focos en el sector energético, luego de que Petróleos Mexicanos informara sobre una fuga detectada en un ducto marino en costas de Yucatán.
El incidente fue localizado en el puerto de Progreso, donde personal especializado detectó iridiscencias y burbujas en la zona, lo que activó de inmediato los protocolos de atención y contención.
De acuerdo con la propia empresa, se trató de una fuga de producto remanente en un ducto que incluso se encontraba fuera de operación, por lo que se realizaron trabajos para sellarla de forma definitiva.
Las labores comenzaron desde el 17 de abril y, tras la intervención, la petrolera aseguró que la fuga fue contenida en su totalidad y que no existe presencia de hidrocarburos en playas ni riesgo para la población o el medio ambiente.
Este hecho ocurre en medio de la atención que mantiene el gobierno federal por el derrame registrado en el Golfo de México en semanas recientes, lo que ha incrementado la vigilancia sobre las operaciones de la empresa.
Hasta ahora, no se han reportado afectaciones mayores, mientras continúan los monitoreos en la zona para descartar cualquier impacto posterior.
