Más de 500 personas, integrantes de 160 familias de las comunidades de La Loma Santa Cruz y Los Valles, pertenecientes a San Juan Mazatlán Mixe, pernoctaron en los corredores del Palacio de Gobierno en la capital oaxaqueña. Los manifestantes arribaron a la sede estatal para denunciar que, tras dos meses de haber sido desplazados de forma violenta de sus hogares, las autoridades han mantenido una postura de indiferencia y falta de atención a la crisis humanitaria que atraviesan. El grupo, compuesto en su mayoría por mujeres y niños, señaló que su salida fue provocada por la incursión de grupos armados presuntamente vinculados a las autoridades municipales y de bienes comunales de Santo Domingo Petapa.
La disputa tiene su origen en un conflicto agrario de larga data por la posesión de tierras que ambos municipios reclaman como propias, una situación que escaló peligrosamente en 2023 y lo que va de 2026, con un saldo de al menos dos ciudadanos asesinados. Los representantes de los afectados manifestaron que la decisión de trasladarse a la ciudad de Oaxaca surgió ante la negativa del Gobierno del Estado de reconocer la gravedad del desplazamiento, pues aseguran que en los informes oficiales se pretende minimizar la violencia bajo el argumento de que la zona se encuentra atendida y en paz. Ante este panorama, el riesgo de nuevos enfrentamientos permanece latente, impidiendo que las familias retomen su vida cotidiana y sus labores agrícolas.
Por lo anterior, urgieron la intervención inmediata de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) y de las instancias de seguridad estatal para establecer condiciones que permitan un retorno seguro. Entre las principales preocupaciones destaca la parálisis educativa en la zona, donde los menores han perdido años de escolaridad debido a la inseguridad. Los desplazados advirtieron que permanecerán en el recinto gubernamental de manera indefinida hasta obtener respuestas concretas que garanticen la integridad física de los habitantes y el respeto a sus tierras, las cuales sostienen haber trabajado por generaciones bajo el amparo de sus usos y costumbres.

