El camino hacia la Guelaguetza 2026 ha comenzado formalmente en territorio oaxaqueño. Durante el pasado fin de semana, del 10 al 12 de abril, la Secretaría de las Culturas y Artes (Seculta) concluyó la primera etapa de evaluación para las delegaciones que aspiran a presentarse en la Rotonda de las Azucenas. En este periodo inicial, un total de 29 representaciones provenientes de las ocho regiones del estado se dieron cita para demostrar la vigencia de sus expresiones artísticas, en un ejercicio que busca preservar la autenticidad y el valor histórico de las tradiciones que conforman la identidad de los pueblos originarios y afromexicanos.
Bajo el escrutinio de las autoridades culturales, las comunidades participantes desplegaron un mosaico de identidad que incluyó desde la solemnidad de la Danza de la Pluma y el misticismo de las Pastoras, hasta el vigor de los Diablos y la ejecución del Jarabe Mixteco. A través de sones, chilenas y diversos rituales comunitarios, las delegaciones no solo presentaron coreografías, sino que reafirmaron el patrimonio vivo que resguardan sus municipios. Este proceso de supervisión en cada sede permitió constatar el arraigo de la música y la danza como pilares de la cohesión social en Oaxaca, elementos fundamentales para garantizar la calidad del encuentro cultural más relevante del estado.
Como parte del cronograma establecido por la administración estatal, el proceso de selección no se detiene aquí, pues se ha confirmado que la segunda etapa de valoraciones se llevará a cabo del 17 al 19 de abril. En estas próximas jornadas, se continuará con el análisis técnico y cultural de los grupos restantes, cuya finalidad última es definir la conformación de la cartelera oficial para la máxima fiesta de los oaxaqueños. Con este seguimiento puntual, las instituciones buscan asegurar que la edición 2026 de la Guelaguetza sea un reflejo fiel de la diversidad y el orgullo que emana de cada rincón de la entidad.

