Durante la conferencia matutina de este viernes, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó, junto con Grupo Modelo, una serie de acciones que redefinen el sentido del Mundial: llevarlo a la gente, democratizar su acceso y convertirlo en motor de desarrollo social.
Grupo Modelo anunció tres proyectos clave: la entrega de 500 boletos para el Mundial a través de dinámicas deportivas, la instalación de pantallas públicas en las 32 entidades y la habilitación de 35 mil negocios como espacios comunitarios para ver los partidos, generando así economía local y convivencia social.
Pero el eje estructural va más allá del espectáculo: se trata del programa “Mundial Social”, una política pública que conecta deporte, territorio y comunidad.
El deporte como política pública de transformación
De acuerdo con la estrategia presentada, el país ya moviliza a más de 1 millón de niñas, niños y jóvenes en torneos escolares y comunitarios, con 84 mil equipos y más de 19 mil escuelas participantes.
Este modelo no solo promueve la activación física, también funciona como un sistema de detección de talento:
más de 4,369 jóvenes han sido identificados con potencial deportivo, integrándose a procesos de alto rendimiento.
El Mundial se articula así como una plataforma de formación, competencia y proyección para nuevas generaciones.
Infraestructura: la verdadera apuesta del Mundial
El corazón del proyecto está en el territorio.
El Gobierno federal, a través de distintas dependencias, impulsa la construcción y rehabilitación de espacios deportivos a gran escala:
•1,200 canchas proyectadas en todo el país
•Presencia en 31 entidades y más de 500 municipios
•799 canchas nuevas y 401 rehabilitadas
A esto se suma un esfuerzo ampliado que alcanza:
•3,612 canchas en total entre distintas dependencias
•1,828 canchas ya en proceso o concluidas en las entidades
La entrega de estos espacios iniciará el 1 de mayo, marcando el arranque visible del legado físico del Mundial en las comunidades.
México se pinta de fútbol: identidad y espacio público
El proyecto también contempla la recuperación del tejido social a través del arte.
Se han proyectado 3,350 murales comunitarios, de los cuales más de 1,000 ya presentan avances, integrando identidad, cultura y apropiación del espacio público.
El fútbol se integra así como un elemento de cohesión social, apropiación del territorio y reconstrucción comunitaria.
La dimensión política del Mundial
Lo presentado hoy en la mañanera deja ver una narrativa distinta:
México no apuesta solo por organizar partidos, apuesta por transformar comunidades.
El Mundial 2026 se perfila así como:
•Una política social con enfoque territorial
•Un esquema de alianza entre Estado e iniciativa privada
•Y una estrategia para cerrar brechas de acceso al deporte y al espacio público
En un país de más de 130 millones de habitantes, el reto no es menor: convertir un evento global en una oportunidad real de bienestar.
El balón ya está en la cancha, y pronto en las colonias, en las escuelas y en las manos de millones de jóvenes.
Graciela Bravata ||Ahora noticias

