La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó el informe del Comité contra la Desaparición Forzada, vinculado a la ONU, porque basa su análisis en datos de cuatro estados entre 2009 y 2017 y extrapola conclusiones hasta 2025. Sheinbaum precisó que este grupo de expertos no forma parte directa de la Organización de las Naciones Unidas y que el gobierno mexicano envió observaciones de la Secretaría de Gobernación y de Relaciones Exteriores al borrador, las cuales no fueron consideradas.
La mandataria distinguió entre la desaparición forzada perpetrada por el Estado, como ocurrió en la Guerra Sucia con prácticas de secuestro y tortura por instituciones oficiales, y las desapariciones actuales cometidas principalmente por grupos de delincuencia organizada. Explicó que México ha aprobado nuevas leyes, ha fortalecido esquemas de búsqueda y mantiene comunicación con los colectivos de familiares, con el objetivo de erradicar este delito y localizar a las personas reportadas como desaparecidas.
Sheinbaum expresó solidaridad plena con las familias de las víctimas y reiteró el compromiso del gobierno con la verdad y la justicia. Sin embargo, subrayó que el comité equipara indebidamente las desapariciones actuales con las de carácter estatal del pasado y omitió los avances en derechos humanos desde 2018, por lo que el informe fue rechazado con argumentos sustentados.

