La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la reciente depreciación del peso no representa motivo de alarma para la economía nacional, pues obedece a factores internacionales que afectan a todas las monedas del mundo, desde el dólar hasta el yen japonés.
La mandataria explicó que el Banco de México redujo la tasa de interés en un contexto global de volatilidad, mientras que el precio del petróleo alcanzó los 115 dólares por barril debido al conflicto en Medio Oriente. Indicó que estas condiciones impactan en los costos de los combustibles, aunque el peso se ubica incluso por debajo de los niveles de hace un año sin que ello genere preocupación en el Gobierno ni en el instituto central.
Resaltó que las reservas internacionales de México se encuentran en niveles históricos y que existen recursos suficientes para la inversión privada, por lo que la situación macroeconómica y monetaria del país permanece estable. En cuanto a los combustibles, Sheinbaum detalló que la gasolina magna se mantiene en menos de 24 pesos por litro gracias a un acuerdo con los gasolineros vigente desde hace un año, mientras que para el diésel se logró una reducción a 28.23 pesos tras negociaciones, a fin de mitigar el efecto en el transporte de mercancías.
La presidenta reconoció que el diésel y la gasolina premium registraron ajustes por el encarecimiento del crudo, pero subrayó la posibilidad de sustitución en el caso de la premium y el diálogo continuo con el sector para evitar mayores impactos en la economía familiar y productiva.

