El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, solicitó formalmente este lunes que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se abstengan de utilizar máscaras tácticas mientras desempeñan funciones de apoyo en los aeropuertos del país. A través de un mensaje en su plataforma Truth Social, el mandatario matizó su postura al declararse un firme defensor del uso de este equipo para enfrentar a «delincuentes reincidentes»; no obstante, enfatizó que «agradecería enormemente» que las cubiertas faciales no fueran empleadas durante las labores de asistencia en las terminales aéreas, donde se busca mitigar el caos operativo derivado de la actual crisis presupuestaria.
Esta medida respondió al despliegue de elementos de ICE en los principales puntos de conexión aérea del país, como Atlanta, Nueva Orleans y el JFK de Nueva York, tras la confirmación de Tom Homan, jefe de seguridad fronteriza, sobre la necesidad de cubrir las vacantes de la Autoridad de Seguridad en el Transporte (TSA). La falta de personal se agravó debido a la suspensión de pagos y las renuncias masivas de trabajadores aeroportuarios, quienes se vieron afectados por el cierre del Departamento de Seguridad Nacional, el cual acumuló cinco semanas sin financiamiento tras el rechazo sistemático del Senado a las propuestas presupuestales.
La parálisis legislativa y la negativa de los demócratas para liberar fondos se intensificó a raíz de los incidentes ocurridos en enero en Minneapolis, donde dos ciudadanos perdieron la vida a manos de agentes federales durante operativos migratorios. En este contexto de tensión política y social, el llamado de la administración republicana buscó suavizar la imagen de los agentes migratorios ante los viajeros, intentando separar las tácticas de «frontera abierta» que atribuyó a la gestión anterior de las tareas de ordenamiento y logística necesarias para restablecer la fluidez en los aeropuertos nacionales.

