Playa Agua Blanca, situada en el municipio de Santa María Tonameca, se consolidó esta mañana como uno de los destinos predilectos para quienes buscan alternativas al turismo de masas frente al próximo periodo vacacional. Durante la jornada, visitantes locales y foráneos recorrieron la extensión de este paríso de mar abierto, caracterizado por sus aguas verde azuladas y las emblemáticas masas rocosas que, de manera natural, segmentan el oleaje para formar albercas seguras. Estas pozas permiten que tanto menores como adultos disfruten del entorno marino sin los riesgos propios de la intensidad del océano, manteniendo un ambiente de tranquilidad que define a esta zona virgen de la Costa oaxaqueña.
En cuanto a la infraestructura y servicios, el acceso al recinto permaneció libre de costo bajo la vigilancia de salvavidas, quienes supervisaron el cumplimiento de las señalizaciones en las áreas de mayor profundidad. Los prestadores de servicios mantuvieron activos los espacios de palapas y camastros, recordando a los usuarios la prohibición estricta de realizar fogatas para preservar el ecosistema. Asimismo, la oferta gastronómica en los restaurantes campestres registró una afluencia constante, destacando el consumo de productos locales como el pescado a la talla, ostiones Rockefeller y tichindas, elementos que dinamizan la economía de la comunidad de Tonameca.
La conectividad terrestre ha sido un factor determinante en el flujo de paseantes reportado hasta el mediodía, pues el trayecto desde la capital del estado se ha reducido a tres horas gracias a la operación de la autopista Barranca Larga-Ventanilla. De igual manera, se observó un tránsito fluido desde Puerto Escondido, con un tiempo estimado de 45 minutos de viaje. Los traslados se facilitaron mediante el uso de la Carretera Federal 200 y el transporte público que conecta con Pochutla, permitiendo que el arribo a la desviación de Agua Blanca fuera eficiente para quienes optaron por servicios de taxi o caminatas breves hacia el litoral.

