La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) advirtió que las interrupciones en el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, provocadas por el conflicto tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, encarecen las cadenas de suministro globales. Los fletes de petroleros aumentan junto con las primas de seguros por riesgo de guerra y los costos del combustible marítimo. Por esta vía transita aproximadamente una cuarta parte del petróleo mundial transportado por mar, volúmenes significativos de gas natural licuado y un tercio del comercio de fertilizantes (unas 16 millones de toneladas anuales).
Expertos de la UNCTAD constataron que el tráfico diario de embarcaciones cayó drásticamente de una media de 129 en febrero a solo cuatro a finales de la semana pasada, debido a temores de ataques tras amenazas iraníes. Un análisis rápido del organismo destaca que el 38 % del crudo, el 19 % del gas natural licuado y el 13 % de los químicos, incluidos fertilizantes, pasan por el estrecho. Estas perturbaciones propagan rápidamente shocks a mercados interconectados, como ocurrió en crisis previas de pandemia y guerra en Ucrania.
La UNCTAD expresó preocupación particular por los países en desarrollo, donde altos niveles de deuda y el alza en costos de financiación limitan la capacidad para absorber nuevos incrementos de precios. El organismo recordó que tales interrupciones afectan el acceso a insumos agrícolas esenciales en naciones pobres y generan repercusiones en energía, transporte e insumos. La situación actual eleva riesgos de inflación y desabastecimiento en cadenas globales dependientes de esta ruta estratégica.
