El general Ricardo Trevilla Trejo detalló que el operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», se ejecutó con estricto apego a la Ley Nacional sobre el Uso Racional de la Fuerza. En toda la acción, el personal militar solo empleó su armamento cuando su vida o la de sus compañeros corrió peligro inminente. El enfrentamiento se dividió en dos fases: la primera en unas cabañas, donde fallecieron un oficial y un elemento de tropa, y la segunda en zona boscosa, donde «El Mencho» se encontraba rodeado junto con dos escoltas.
Al intimársele la rendición, el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación abrió fuego y provocó la muerte de un segundo oficial. Ante la agresión, el resto de los elementos repelieron el ataque en legítima defensa y lograron herir gravemente a Oseguera Cervantes. Personal de sanidad brindó primeros auxilios de inmediato a los tres heridos —incluidos «El Mencho» y dos militares— y se solicitó apoyo aéreo para su traslado urgente en helicóptero.
Dos equipos de fuerzas especiales, conformados por alrededor de 13 o 14 elementos, participaron en el cerco final. Una vez sometido el objetivo, se aplicó el protocolo establecido: estabilización médica y evacuación inmediata por vía aérea hacia instalaciones militares. El titular de la Sedena enfatizó que toda la operación respetó los lineamientos legales y priorizó la preservación de la vida propia y ajena.

