QatarEnergy suspende la producción de gas natural licuado (GNL) en sus instalaciones de Ras Laffan y Mesaieed tras ataques con drones iraníes, medida precautoria que afecta alrededor del 20% del suministro mundial de este combustible. Arabia Saudita cierra su refinería de Ras Tanura, operada por Saudi Aramco y con capacidad de 550 mil barriles diarios, después de un impacto similar, mientras empresas en el Kurdistán iraquí detienen operaciones y afectan exportaciones previas de 200 mil barriles diarios. Israel ordena el cierre temporal de los yacimientos de gas Leviathan y Tamar, operados por Chevron y otros, lo que interrumpe envíos a Egipto.
La escalada surge de ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos contra Irán, seguidos de represalias iraníes que provocan cierres preventivos en múltiples países del Golfo. El tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo y gran volumen de GNL mundial, se paraliza casi por completo. Fuentes oficiales de QatarEnergy y Chevron confirman las suspensiones por razones de seguridad, sin reportes inmediatos de daños graves o víctimas.
Los precios del crudo suben 13% y superan los 82 dólares por barril, mientras el gas en Europa registra alzas superiores al 40% ante la incertidumbre en el abastecimiento. Qatar, segundo exportador global de GNL con mayoría de clientes en Asia, declara fuerza majeure en envíos. La interrupción agrava tensiones en mercados energéticos ya sensibles por el conflicto en curso.
