Habitantes del barrio San Lucas denunciaron la desaparición del último cauce natural que atravesaba Cuilápam de Guerrero, luego de la ejecución de una obra impulsada por el Ayuntamiento, encabezado por la presidenta municipal Mayra Silva.
De acuerdo con testimonios de vecinos, la intervención habría provocado la ruptura del manto impermeable del río, alterando de manera significativa el ecosistema local. En lugar del cauce natural, actualmente se observa una extensa zona de lodo estancado, situación que —advierten— podría derivar en un foco de infección y en la proliferación de mosquitos transmisores de dengue, representando un riesgo sanitario para las familias de la zona.
Los inconformes aseguran que no se han presentado estudios de factibilidad ambiental ni se ha brindado información pública detallada sobre el proyecto, por lo que cuestionan la planeación y el impacto real de la obra. Hasta el momento, señalan, no se ha emitido un posicionamiento técnico oficial que explique los alcances, medidas de mitigación o acciones de remediación ante el posible daño ecológico.
Ante este panorama, vecinos del barrio San Lucas exigen transparencia, rendición de cuentas y la intervención de autoridades ambientales competentes para evaluar los efectos en el ecosistema y prevenir mayores afectaciones.
La desaparición de este último cauce natural no solo representa, afirman, un impacto ambiental, sino también una pérdida significativa para el patrimonio natural y cultural de la comunidad.
La ciudadanía demanda información clara, soluciones inmediatas y acciones concretas que garanticen el respeto al medio ambiente en este municipio de los Valles Centrales.

