La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que su propuesta de reforma electoral mantiene intacta la integración de la Cámara de Diputados con 300 legisladores electos por mayoría relativa en distritos uninominales y 200 por representación proporcional. Sin embargo, elimina la designación discrecional mediante listas cerradas de los partidos, ya que la mitad de esos 200 escaños corresponderá a los candidatos que obtuvieron el primer, segundo o tercer lugar en sus distritos según el porcentaje de votos por partido, mientras que la otra mitad se definirá mediante voto ciudadano directo por circunscripción y partido, con equidad de género.
La mandataria enfatizó que la representación proporcional no desaparece, pues conserva la misma fórmula actual de distribución por porcentaje de votación nacional, pero transforma el mecanismo para que todos los aspirantes dependan del respaldo popular directo. De esta forma, se suprime la discrecionalidad de las dirigencias partidistas al proponer listas, aunque los partidos sigan registrando candidatos que la ciudadanía decidirá en las urnas. Sheinbaum rechazó las críticas que acusan a la iniciativa de avanzar hacia un partido de Estado o de suprimir la proporcionalidad.
La propuesta aplica tanto a la Cámara de Diputados como al Senado, con el objetivo de que ningún legislador llegue al Congreso sin el voto explícito de los ciudadanos, lo cual fortalece la legitimidad de la representación y responde a demandas de mayor participación directa en el proceso electoral.

