Por Óscar García
Con motivo del inicio de la Cuaresma, este miércoles se celebró el Miércoles de Ceniza en la Catedral Metropolitana de la ciudad de Oaxaca de Juárez, donde decenas de fieles acudieron para participar en la eucaristía y recibir la tradicional imposición de ceniza.
Durante la homilía, el padre Alejandro Rodríguez destacó que esta fecha representa un momento de profunda reflexión espiritual, al invitar a los creyentes a reconocerse frágiles y pecadores. Señaló que aceptar la ceniza en la frente es asumir con humildad la condición humana: “Reconozco que soy polvo y en polvo me convertiré, pero mientras eso sucede, mis obras deben salir desde el centro de mi corazón”, expresó ante los asistentes.
El sacerdote subrayó que la Cuaresma es un tiempo propicio para la conversión, el arrepentimiento sincero y la renovación de la fe, a través de la oración, el ayuno y la caridad. Recordó que este periodo de 40 días prepara a los cristianos para vivir la Pascua, considerada la celebración más importante del calendario litúrgico.
Al término de la misa, hombres, mujeres, jóvenes y personas adultas mayores formaron filas para recibir la ceniza en forma de cruz en la frente, signo que simboliza penitencia y el compromiso de cambiar de vida. El ambiente fue de recogimiento y solemnidad dentro del recinto religioso.
El Miércoles de Ceniza marca el comienzo de la Cuaresma en la tradición católica y representa un llamado a la introspección, al perdón y a fortalecer la vida espiritual en comunidad.
