En 2025, México enfrentó una ola de violencia contra sus fuerzas de seguridad, con un total de 348 policías asesinados en todo el territorio nacional, según datos de la asociación civil Causa en Común. Oaxaca ocupó el décimo lugar en esta lamentable estadística, registrando 11 casos, por debajo de entidades como Sinaloa, que encabezó la lista con 48 muertes, seguido de Guerrero con 39 y Guanajuato con 36. Este panorama refleja disputas territoriales entre grupos del crimen organizado, particularmente en regiones como Sinaloa, donde dos facciones rivales intensificaron sus confrontaciones. Uno de los incidentes más graves ocurrió el 28 de enero en San Juan Bautista Tuxtepec, donde un comando armado tendió una emboscada a una patrulla municipal, resultando en la muerte de cuatro elementos, incluido el subdirector de la corporación.
Sin embargo, la violencia no cesó con el cambio de año. Entre el 1 de enero y el 12 de febrero de 2026, se reportaron 32 asesinatos de policías a nivel nacional, con Morelos concentrando el mayor número de casos (seis), seguido de Sinaloa con cinco, y Michoacán, Guerrero y el Estado de México con tres cada uno. En este contexto, Oaxaca sumó su primer caso del año este lunes, en el municipio de Pluma Hidalgo, ubicado en la región de la Costa y Sierra Sur. La Fiscalía General del Estado confirmó que un ataque dirigido contra el director de la policía municipal dejó como saldo un elemento fallecido.
Ante estos hechos, las autoridades estatales activaron de inmediato un operativo coordinado por el Gabinete de Seguridad, que incluyó la instalación de filtros de control y puntos de revisión en entradas, salidas y carreteras aledañas al municipio. El objetivo fue cercar a los agresores y prevenir su escape, aunque hasta la tarde de ese mismo lunes no se habían reportado detenciones. Esta respuesta operativa subraya los desafíos persistentes en la contención de la violencia contra las fuerzas del orden, en un escenario donde la impunidad sigue siendo un obstáculo para la justicia.
