Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales, de Trabajo y Previsión Social, y de Estudios Legislativos del Senado aprobaron por unanimidad el dictamen que reforma el artículo 123 de la Constitución para establecer la jornada laboral máxima de 40 horas semanales.
La propuesta, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, modifica las fracciones IV y XI del apartado A con el fin de reducir de manera progresiva las horas de trabajo sin afectar salarios ni derechos laborales.
El secretario del Trabajo, Marath Bolaños, destacó en la sesión los beneficios en salud, bienestar y productividad que genera el cambio, respaldado por un amplio consenso entre legisladores.
La reducción se aplicará de forma escalonada a partir de 2027 con dos horas menos cada año: 48 horas en 2026, 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030. Además, se limita el trabajo extraordinario a un máximo de 12 horas semanales, distribuidas en no más de cuatro horas diarias durante cuatro días, con pago al doble por las primeras horas y al triple si exceden el límite, y prohibición absoluta para menores de 18 años.
Tras la publicación en el Diario Oficial de la Federación, el Congreso dispondrá de 90 días para ajustar la legislación secundaria, como la Ley Federal del Trabajo.
Con este avance, el dictamen queda listo para su discusión y votación en el pleno del Senado, paso previo al trámite en la Cámara de Diputados y eventual promulgación.
La reforma busca equilibrar la vida laboral con el descanso y la conciliación familiar, aunque mantiene el esquema constitucional de un día de descanso semanal con goce de sueldo íntegro. Diversos sectores laborales y empresariales han expresado su respaldo al proceso gradual para preservar la competitividad económica.
