Bajo el marco de una logística sin precedentes, el presidente de Italia, Sergio Mattarella, inauguró formalmente la vigésimo quinta edición de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026. El acto protocolario tuvo lugar en el Estadio Giuseppe Meazza, mejor conocido como San Siro, recinto que vivió su último gran evento internacional antes de su programada demolición. Durante la ceremonia, que se extendió por más de tres horas y media, desfilaron las 92 delegaciones participantes, distribuidas de manera inédita entre las diversas ciudades que albergarán las competencias, reflejando la vasta extensión de 22,000 kilómetros cuadrados que abarca esta justa deportiva.
La gala destacó por un profundo sentido humano y cultural, contando con las interpretaciones de figuras de talla mundial como Andrea Bocelli, Laura Pausini y Mariah Carey. Uno de los momentos más significativos ocurrió cuando la antorcha olímpica fue entregada por los exfutbolistas Giuseppe Bergomi y Franco Baresi a las campeonas de voleibol Anna Danesi, Paola Egonu y Carlotta Cambi. Este relevo culminó con un mensaje de paz emitido por la actriz Charlize Theron, quien evocó el legado de Nelson Mandela para recordar el poder unificador del deporte en tiempos de complejidad global.
Por primera vez en la historia olímpica, la organización optó por el encendido de dos pebeteros distintos para custodiar las llamas de la competición. Los esquiadores Alberto Tomba y Deborah Compagnoni fueron los encargados de iluminar el Arco de la Paz en Milán, mientras que Sofia Goggia hizo lo propio en la Plaza Dibona de Cortina d’Ampezzo. Este doble encendido simbolizó la unión de las sedes y dio paso al inicio oficial de las disciplinas invernales, en un evento que también rindió homenaje a la memoria del icónico diseñador Giorgio Armani ante la mirada de millones de espectadores alrededor del mundo.
