Durante la primera semana de enero de 2026, el estado de Oaxaca registró un repunte crítico en la detección de nuevos casos de diabetes mellitus, al contabilizar 349 diagnósticos frente a los 154 reportados en el mismo periodo del año anterior. Este incremento, que superó el 100% en la entidad, mostró una incidencia mayor en el sector femenino con 210 casos, mientras que en los hombres se identificaron 139 registros. Dicho fenómeno local se alineó con la tendencia nacional, donde la Secretaría de Salud federal reportó un total de 9,865 nuevos pacientes en el arranque del año, cifra significativamente superior a los 5,985 detectados en la misma etapa de 2025.
Bajo este contexto de alerta epidemiológica, el secretario de Salud federal, David Kershenobich, enfatizó que el diagnóstico de esta enfermedad no debe ser interpretado como una sentencia de complicaciones médicas. El funcionario destacó que padecimientos como el daño renal, la ceguera o las amputaciones son evitables mediante un manejo clínico oportuno y la adopción de un estilo de vida saludable. En ese sentido, puntualizó que factores de riesgo como el estrés crónico, el consumo de alimentos ultraprocesados y las alteraciones del sueño son elementos modificables que, sumados a una detección temprana en personas asintomáticas, permiten retrasar o anular los efectos más severos de la patología.
Finalmente, las autoridades sanitarias hicieron un llamado a la población para reconocer la influencia de los antecedentes genéticos y los hábitos compartidos en el núcleo familiar como determinantes en el desarrollo del padecimiento. Ante el aumento en la circunferencia abdominal y las alteraciones de glucosa en ayunas, se instó a la ciudadanía a retomar la actividad física regular y una alimentación equilibrada. De esta manera, se busca transitar de un modelo de atención de complicaciones hacia una cultura de prevención individual que mitigue el impacto de la diabetes en el sistema de salud pública nacional y estatal.
