Las autoridades de Protección Civil en el Istmo de Tehuantepec activaron una alerta general durante la jornada de este martes ante el embate del frente frío número 30, el cual trajo consigo rachas de viento superiores a los 120 kilómetros por hora. Jesús González Pérez, delegado regional de la dependencia, confirmó que este fenómeno meteorológico impactó con especial fuerza en el tramo carretero que conecta a La Venta con La Ventosa, generando condiciones de riesgo que se prevé persistan durante las próximas 48 horas. Además de la intensidad eólica, se reportó un descenso marcado en el termómetro y precipitaciones pluviales en las zonas serranas de los Chimalapas y la región Mixe-Zapoteca, lo que obligó a un monitoreo constante de la visibilidad y los niveles de saturación en los suelos de dichas comunidades.
Como medida preventiva para salvaguardar la integridad de los transportistas, la delegación determinó la restricción inmediata del paso a camiones de carga con cajas vacías en el trayecto que comprende desde Santo Domingo Ingenio hasta la comunidad de La Mata, en Asunción Ixtaltepec. Paralelamente, en el litoral oaxaqueño, se emitió un exhorto urgente a la comunidad pesquera para suspender las actividades de navegación, debido a que el oleaje alcanzó los cinco metros de altura, representando una amenaza directa para las embarcaciones menores. González Pérez subrayó que la seguridad de los trabajadores del mar fue la prioridad al solicitar la pausa de sus labores por los próximos dos días, mientras el sistema frontal atraviesa el territorio estatal.
En lo que respecta al sector educativo, la coordinación regional dejó a criterio de los directivos y comités de padres de familia la posibilidad de suspender las clases, bajo la premisa de que cualquier determinación debía ser notificada puntualmente al Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO). Finalmente, ante el cambio brusco en las condiciones climáticas, las autoridades de socorro instaron a la población a utilizar ropa abrigadora para mitigar el riesgo de enfermedades respiratorias. La vigilancia permaneció activa en los puntos estratégicos de la región para atender cualquier contingencia derivada de las ráfagas violentas que caracterizaron este sistema invernal.
