El ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar, explicó que desde agosto de 2010 se estableció la obligación de proporcionar medidas de seguridad especiales a los ministros, incluidas unidades blindadas. Detalló que hasta el primero de septiembre de 2025 se adquirieron 43 vehículos de este tipo, aunque la actual integración recibió solo 39, ya que cuatro fueron llevados por exministros como parte de un acuerdo de retiro aprobado en el pleno anterior. Los vehículos heredados consisten en 30 camionetas Suburban y nueve Jeep, modelos de 2019 a 2021, que presentaban deterioro significativo.
Desde el inicio de funciones, los ministros optaron por no utilizar las Suburban por considerarlas ostentosas y prefirieron las Jeep, aunque el margen disponible resultó reducido tras la salida de las cuatro unidades en mejores condiciones. Evaluaciones físico-mecánicas realizadas por órganos internos y instituciones de seguridad del Gobierno de México revelaron fallas en sistemas de tracción, motor y suspensión, además de que el blindaje había caducado en su periodo de recomendación. Incidentes viales, como varamientos en carretera, fallas al encender y rotura de rines por baches, justificaron la decisión de renovar el parque vehicular y desincorporar la mayoría de las unidades obsoletas.
Aguilar defendió la medida como necesaria y no arbitraria, al distinguir entre riesgos de seguridad personal —sin registros de amenazas hasta el momento— y problemas de seguridad vial. Subrayó que los ministros pueden desplazarse como cualquier ciudadano común, incluso en autobús, vuelo o vehículos propios, sin que ello afecte el ejercicio de sus funciones ni los traslados a campo. Los vehículos desincorporados se destinarán probablemente a jueces en mayor riesgo, lo que representa la solución más viable para la institución.

