El Partido del Trabajo (PT) en Oaxaca ha expresado un firme rechazo al resultado de la reciente consulta de revocación de mandato del gobernador Salomón Jara, al que califica como un «gobernador pirata» carente de legitimidad. Según representantes del partido, el proceso estuvo marcado por múltiples anomalías, incluyendo el inflado de resultados en urnas, extorsión a funcionarios de casilla y un fraude sistemático que, aseguran, distorsionó la voluntad popular. Este posicionamiento surge en un contexto donde el PT sostiene que el pueblo oaxaqueño emitió un mandato claro contra la continuidad de Jara, a pesar de que los resultados oficiales lo favorezcan. El partido enfatiza que el bono democrático otorgado por la elección constitucional bajo la presidencia de Andrés Manuel López Obrador ha expirado, y que los eventos representan una lección histórica para el mandatario estatal.
Sin embargo, el PT no se limita a la denuncia verbal: anuncia que mantendrá una vigilancia constante y no bajará la guardia hasta lograr la remoción de Jara. Para ello, planean acudir a instancias nacionales e incluso internacionales, con el objetivo de visibilizar el presunto fraude y defender los votos de la ciudadanía. Destacan que este acto reduce el margen de acción para posibles fechorías futuras, como evadir auditorías o designar sucesores afines. Además, el partido llama a la organización colectiva para defender valores como la honestidad y la inteligencia popular, posicionando la revocación como el inicio de un movimiento más amplio que busca cambiar la historia de Oaxaca. Insisten en que cientos de miles de ciudadanos rechazan al gobernador, y que su permanencia en el palacio de gobierno lo convierte en un pseudo mandatario despreciado por la población.
En este escenario, el PT subraya que el fraude cometido será recordado en la historia del estado, y que no permitirán que Jara continúe con prácticas que, según ellos, incluyen el robo de recursos públicos. Aunque el gobernador podría interpretar los resultados como un aval para tres años más en el poder, el partido advierte que el descontento es masivo y organizado, lo que podría limitar sus decisiones a mediano y largo plazo. Esta postura refleja un llamado a la acción cívica, donde el mandato popular se erige como el más fuerte instrumento para restaurar la dignidad oaxaqueña.
