En lo que va de la temporada invernal 2025-2026, la Secretaría de Salud federal ha aplicado poco más de 34 millones de vacunas contra el COVID-19, la influenza estacional y el neumococo, como parte de la ambiciosa meta de alrededor de 50 millones de dosis anunciada por el titular de la dependencia, David Kershenobich, al inicio de la campaña en octubre pasado. Esta cifra refleja el esfuerzo masivo del sistema de salud público para proteger a los grupos prioritarios, principalmente menores de cinco años, adultos mayores de 60, embarazadas, personal médico y personas con comorbilidades, mediante la aplicación simultánea de biológicos actualizados y estrategias de acceso ampliado en centros de salud, macrocentros, módulos en espacios públicos y visitas domiciliarias.
Samantha Gaertner Barnard, directora del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia, destacó durante una mesa organizada por la UNAM la capacidad operativa del país para alcanzar estas cifras, al tiempo que subrayó que México ofrece 16 vacunas universales y gratuitas con tecnología de punta internacional. La funcionaria enfatizó el enfoque de cobertura «toda la vida» y la colaboración intersectorial para garantizar que nadie se quede sin protección ante las enfermedades virales de mayor circulación en invierno, lo que contribuye a reducir hospitalizaciones y complicaciones graves en la población.
En paralelo, la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) muestra avances notables, con un 90% de cobertura en las últimas campañas, alineado a metas globales para eliminar el cáncer cervicouterino. La actual iniciativa, iniciada en septiembre de 2025 con meta de 2.5 millones de dosis (y alrededor de 1.6 millones aplicadas hasta el reporte), incluye por primera vez a niños como portadores potenciales, con esquema de tres dosis y visitas continuas a escuelas primarias. Este éxito resalta la necesidad de trabajo conjunto entre salud, educación y sector privado para sostener y ampliar estas coberturas preventivas en todo el país.
