La Embajada de Estados Unidos en México alertó sobre la instalación de barreras flotantes en distintos tramos del río Bravo como parte del reforzamiento de la seguridad fronteriza. Estas estructuras, colocadas directamente sobre el cauce del río, buscan impedir el cruce irregular hacia territorio estadounidense.
A través de un mensaje dirigido a la población migrante, se advirtió que el reforzamiento de la frontera no se limita a tierra firme, ya que el río también cuenta con dispositivos de contención y vigilancia permanente. La representación diplomática exhortó a no intentar cruzar por esta zona, al señalar que hacerlo representa un alto riesgo para la vida.
Las autoridades estadounidenses señalaron que quienes intenten cruzar de manera irregular podrían ser detenidos y posteriormente deportados, además de exponerse a peligros como corrientes fuertes, accidentes o ahogamiento al intentar evadir las barreras.
La instalación de estos dispositivos forma parte de una estrategia más amplia para frenar la migración irregular en la frontera sur de Estados Unidos. La medida ha generado preocupación entre defensores de derechos humanos, quienes advierten que este tipo de obstáculos incrementa los riesgos para las personas migrantes que buscan llegar al país vecino.

