Francia y España reiteraron que Groenlandia no está en venta y expresaron solidaridad plena con Dinamarca frente a las crecientes amenazas del gobierno de Estados Unidos. El canciller francés Jean-Noël Barrot declaró que el mundo ya no vive en la era en que territorios como Luisiana podían comprarse o venderse, por lo que exigió el cese de intimidaciones y afirmó que Dinamarca cuenta con el apoyo europeo. De manera simultánea, el presidente del gobierno español Pedro Sánchez subrayó que el atlantismo implica cooperación entre iguales, no vasallaje, en respuesta a las declaraciones del vicepresidente estadounidense J.D. Vance, quien instó a Europa a tomar en serio la seguridad ártica y las intenciones de Donald Trump.
La declaración conjunta de líderes europeos, entre ellos Emmanuel Macron, Pedro Sánchez y otros mandatarios de Alemania, Italia, Reino Unido, Polonia y Dinamarca, enfatizó que Groenlandia pertenece a su pueblo y que solo las autoridades groenlandesas y danesas deciden su futuro. Este posicionamiento surge ante la insistencia de la Casa Blanca en considerar opciones para adquirir la isla, incluida la posibilidad de fuerza militar, por considerarla prioridad de seguridad nacional. Dinamarca, por su parte, advirtió que sus fuerzas armadas responderán de inmediato ante cualquier intento de invasión.
La tensión diplomática pone en evidencia el valor geoestratégico del territorio ártico y la unidad europea para preservar principios de soberanía e integridad territorial frente a presiones externas.

