Durante 2025, los servicios médicos de Oaxaca atendieron al menos tres casos de asfixia, involucrando a dos mujeres y un hombre, según datos de la Secretaría de Salud federal. Esta entidad se posicionó entre las de menor incidencia a nivel nacional, con un registro mínimo en comparación con otros estados. Jalisco lideró la lista con 135 atenciones, seguido por Nuevo León con 77, Veracruz con 42, el Estado de México con 39 y Aguascalientes con 26, mientras que Zacatecas reportó solo uno. La inclusión de esta afección en el panorama epidemiológico anual ocurrió apenas en el último mes del año, destacando su relevancia como problema de salud pública que, aunque poco frecuente en Oaxaca, requiere atención preventiva.
La asfixia, definida por la Secretaría de Salud como una condición causada por la falta de oxígeno debido a la obstrucción de las vías respiratorias, puede clasificarse en externa —cuando factores como el bloqueo de nariz y boca o compresiones en cuello y tórax impiden la entrada de aire— e interna, provocada por objetos sólidos o líquidos que obstruyen el flujo interno hacia los pulmones. Históricamente, en 2015, esta causa se ubicó en el octavo lugar de mortalidad infantil en México, con una tasa de 5 defunciones por cada 100 mil niños menores de 10 años. Ese año, se registraron 318 egresos hospitalarios en unidades de la Secretaría de Salud, donde el 67.3% correspondió a población infantil, el 7.5% a adolescentes y el 6% a adultos mayores, subrayando su impacto en grupos vulnerables.
Por otro lado, en cuanto a ahogamientos y sumersiones —otro accidente incorporado recientemente al panorama epidemiológico—, Oaxaca no presentó casos en 2025, al igual que otras 15 entidades federativas. Las regiones con mayor incidencia incluyeron a Nayarit con 11 registros, Jalisco y Quintana Roo con cinco cada uno, la Ciudad de México con cuatro, y Yucatán, Guerrero, Baja California y Puebla con tres respectivamente. Estos datos invitan a fortalecer medidas de prevención en entornos acuáticos y cotidianos para mitigar riesgos futuros.
